Observatorio del Derecho Humano a la Vivienda Adecuada

La tierra, el mejor negocio

Juan E. Cabrera Q.

Un grafiti brasileño decía, “la tierra es el mejor negocio de la tierra”, sugiriendo las grandes ganancias de quienes juegan en este mercado. En Bolivia, a diferencia de EE. UU., Colombia o Chile, el mercado de tierras está totalmente desregulado y tiene una libertad inaudita.
 
La mayoría de las acciones que los gobiernos (nacional y municipales) realizaron los últimos 15 años (y realizan) alrededor de este tema, se centraron en la habilitación de tierras, expansión urbana, promoción de la especulación, regularización de propiedad individual y el aprovechamiento particular de los beneficios de éstas contra los intereses colectivo y ambiental.
 
El gobierno central desde 2007 reencausó el saneamiento de propiedad de tierras agrarias, permitió el reconocimiento dominial individual e incluyó éstas en el mercado, olvidando la propiedad colectiva que la CPE reconoce (más allá de TIOC).

Sobre la tierra urbana, las ideas del neoliberal H. De Soto calaron hondo y el gobierno no modificó la ley 2372 y más bien en 2012 promovió una vez más la regularización de la propiedad urbana a través de la ley 247. Ésta fue destinada a dinamizar el mercado inmobiliario a través del reconocimiento del derecho propietario y demarcación de nuevos radios urbanos con la excusa de vivienda digna, pero sin garantía de servicios e infraestructuras ¿Digna? Excusa porque en 7 años de vigencia de la ley, el programa ejecutor (PROREVI) logró apenas 8 mil regularizaciones en todo el país.

Estos inmuebles equivaldrían a no mas de 500 hectáreas, sin embargo, ingentes cantidades de suelo rural fueron cambiadas hacia uso urbano a disposición de especuladores. La disposición de delimitar radios urbanos (a 10 años plazo) fue aprovechada por autoridades municipales inescrupulosas y otros para ampliar sin proporción ni equilibrio los perímetros urbanos (cambio de uso implica aumento de precio en 400% aprox). Potosí con decrecimiento poblacional amplió su área en 244%, Santa Cruz en 65%, Tarija en 45%, el área metropolitana de Cochabamba en 85 % (17 mil hectáreas) cuando en todo el departamento a octubre 2019 se regularizó solo 1962 inmuebles, equivalentes a máximo 70 hectáreas.
 
La ley 1227 del 18 de septiembre pasado vuelve a disponer las mismas medidas, amplia el plazo de regularización, abre las puertas a más ampliaciones e incentiva una vez más las ocupaciones informales. Entre varios, los incendios sufridos tienen el objeto de habilitar tierras, ser ocupadas y en plazos cortos ser regularizadas para fines agroindustriales o urbano comerciales que benefician a pocos y condenan la situación ambiental de todos.

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