Observatorio del Derecho Humano a la Vivienda Adecuada

Tres factores dificultan la lucha contra Covid-19 en zonas rurales

La ambulancia corría para llegar lo más rápido posible desde el trópico hasta el hospital Solomon Klein de Sacaba. En su interior trasladaba a un hombre con dificultades respiratorias que no logró llegar a destino con vida.

El viaje de cinco horas y el cambio en la altura al pasar por la región de Colomi fueron lapidarios para el hombre cuyo cuerpo terminó por rendirse ante la enfermedad del coronavirus. No fue el único, la condición de la mayoría de los enfermos trasladados desde esta región de Cochabamba empeoraba siempre al atravesar la altura. Otros eran reanimados en la misma ambulancia.

Y es que se trata de una de las falencias que hay en los nueve departamentos. Ninguna área rural tiene hospitales con terapia intensiva para que se pueda tratar a pacientes con la salud comprometida, según los datos de los Servicios Departamentales de Salud (Sedes).

Esta falencia fue expuesta por el coronavirus.La gente que llega a un estado grave requiere de ventildores mecánicos para poder respirar. Según los datos epidemiológicos de la enferemdade en el país: el 75 por ciento puede superar la Covid-19 sin requerir hospitalización, un 15 por ciento llega a terpaia intermedia y aproximadamente un 10 por ciento necesita terapia intensiva.

El por centaje es bajo, pero demostró ser suficiente para colapsar los servicios sanitarios del país. A esto se suma que sólo un uno por ciento logró vencer la terapia intensiva y recuperarse con éxito.

Es decir, que este ejemplo de Cochabamba también se ve en Beni, La Paz o Santa Cruz. La situación incluso fue más dramática para Beni, pues muchos de los caminos desde las comunidades más alejadas son tortuosos para recorrer y el calvario es mayor si se está luchando para mantener la vida.

Algunos de los viajes son incluso de más de ocho horas, cuentan los médicos. Para alguien que se debate entre la vida y la muerte esto es prácticamente insuperable.

El exministro de Salud, Aníbal Cruz, inidicó que se trata de una de las principales debilidades del sistema de sanitario en Bolivia. Menos del 40 por ciento de los casos de coronavirus se encuentran en áreas rurales, pero el manejo de los pacientes en estas zonas es el doble de difícil.

“El problema en el área rural es que la enfermedad se vuelve incontrolable. Primero es que, si bien hay más distancia de casa a casa, hay mucha gente que vive en una sola vivienda”, señaló Cruz.

Esto representa un mayor riesgo en lo que refiere a los brotes familiares o domiciliarios.

Conciencia

A esta dificultad acompaña la falta de conciencia de la enfermedad en zonas alejadas de los departamentos. Muchos pobladores no comprenden la importancia de seguir las medidas de bioseguridad para protegerse.

Una médico de estas zonas alejadas contó a Los Tiempos que en la etapa de socialización de la enfermedad se encontraban con actitudes hostiles de la población y en otros casos burlescas.

“En algunos lugares se reían de nosotros y en otros nos gritaban que la enfermedad no existe y no podíamos si quiera terminar de explicar las medidas de protección. En el día a día yo era de las pocas con barbijo y me miraba raro la gente”, contó la profesional que prefirió mantener su nombre en reserva.

Esta es la actitud respecto a los tapabocas, pero esto no cambiaba demasiado al momento de que una persona presente los síntomas. “Algunos se aguantan hasta que ya no soportan el malestar y recién acuden al médico”, agregó la médico.

“Cada día despachábamos entre dos y tres personas en ambulancia para que traten de llegar a los centros referencia de la ciudad. Al día siguiente nos enterábamos que al menos uno había fallecido. Eso fue un gran dolor para nosotros también. Luego del encapsulamiento y rastrillaje, ya no se derivan a tantas personas”, precisó la galeno.

Y para acceder a la atención médica se enfrenta otro problema.

Acceso hospitalario

Como tercera dificultad se tiene que los accesos a los hospitales de segundo nivel son más complejos. Suele haber entre uno o dos por mancomunidad y no todas las personas viven en el área urbana de los municipios. Algunas personas se encuentran a más de 20 minutos en vehículo.

Por este motivo, el exministro indicó que: “Desde hace tiempo se planteó la necesidad urgente de establecer centros de referencia departamentales piloto en cada uno de los departamentos para hacer la correcta derivación”.

Esta tarea se cumplió en algunos casos, pero no en todos. En un inicio Beni no contaba con estos centros, porque además sólo tiene un hospital de tercer nivel, el Germán Busch, con precarias condiciones para todo el departamento. En tanto, Pando ni siquiera tiene un nosocomio con un tercer nivel de atención.

En departamentos con estas características tienen mayor dificultad en sus áreas rurales. Sin embargo, se hace el intento de tener al menos centros de aislamiento para pacientes leves y así no estén por la comunidad contagiando el virus; aunque no todos deciden utilizarlos.

¿Cuál es la importancia de los centros de aislamiento? Según el responsable de Vigilancia Epidemiológica del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Rubén Castillo, “permite un manejo más personalizado del paciente. En algunas zonas rurales hay personas que viven en una misma casa con familia numerosa y hacinamiento”, indicó.

Empero, muy pocos son los que deciden dejar sus hogares para ir a uno de estos centros.

Según Castillo, desde el nivel central se dieron líneas estratégicas para que todos los municipios tengan una sala de aislamiento. Corresponde que las alcaldías las cumplan.

Transporte aéreo

Algunas personas proponen el uso de helicópteros ambulancia para el traslado de pacientes, pero esta medida no se implementó en ninguna región del país. Sí se usaron avionetas ambulancia, pero para el traslado de pacientes de Beni a Cochabamba para que puedan recibir atención en terapia intensiva.

Castillo explicó que, según las condiciones del sistema sanitario en las áreas periurbanas del país, en los centros de primer y segundo nivel se hace un manejo inicial de la enfermedad.

“Cuando alguien requiere oxígeno por máscara y se refiere a un segundo o tercer nivel dependiendo su estado (…) Sí se planteó el uso de helicóptero ambulancia desde hace un tiempo atrás para el manejo de otras enfermedades, pero no se llegó a concretar”, dijo Castillo.

Estas son algunas de las falencias que la población en el área rural del país debe enfrentar día a día.

LA SALA SITUACIONAL ES DE RELEVANCIA

La implementación de una sala situacional es considerado de vital importancia para enfrentar la pandemia del coronavirus. Se debería tener una en todos los departamentos y también a nivel nacional, señaló el exministro de Salud, Aníbal Cruz.

Indicó que se trata de un espacio para la coordinación interinstitucional y el análisis de la información precisa que dejan las cifras del día a día. Cruz observa que las acciones en una región serán más útiles si siguen un proceso en estas salas situacionales.

La cuarentena rígida inicial, a ni vel Bolivia, y los confinamientos detereminados en cada departamento fueron medidas para intentar contener la enfermedad; es decir, evitar más contagios. Según analistas médicos, ahora se debe pasar a la siguiente fase que es la mitigación.

Esto consiste en la correcta administración de los recursos humanos y hospitalarios de cada región. El objetivo debe ser que la tasa de fallecidos no se dispare de manera desproporcional.

Santa Cruz es el departamento con la mayor cantidad de casos, pero su tasa de letalidad es de 2,3 por ciento, según los reportes del Ministerio de Salud. Se considera como un ejemplo oportuno de la mitigación, según el exministro de Salud, Aníbal Cruz.

“Santa Cruz tiene una mejor infraestructura hospitalaria. La fase de contaminación ya no se puede controlar, entonces ahora se debe trabajar en la mitigación que busca evitar el incremento de la tasa de mortalidad”, señaló Cruz.

Por otro lado, Cochabamba tiene una tercera parte de los pacientes con coronavirus de Santa Cruz, pero la tasa de mortalidad es del 6,1 por ciento; una de las más altas del país, junto con la de Beni, según los datos del Servicio Departamental de Salud .

El problema en Cochabamba es el sistema de salud colapsado, según el presidente del Colegio Médico, Édgar Fernández. Todas las unidades de terapia intensiva están saturadas. Los hospitales están llenos y el laboratorio tiene 1.500 pruebas en espera para ser analizadas y dar los resultados, según el Sedes.

Fuente: lostiempos 14/07/2020

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