Observatorio del Derecho Humano a la Vivienda Adecuada

Demolición de 2 casas en el Mirador provoca más hundimientos

La demolición de dos casas en la OTB Mirador Alto Cochabamba, en el sur, provocó nuevos hundimientos en la zona de riesgo y se teme que ocasione el colapso de más viviendas que ya tienen los cimientos dañados.

En un recorrido por el lugar, se vio que el pavimento rígido de la calle Pasaje 16, entre Talismán y Quebracho, se hundió, los cordones laterales se abrieron y el terreno de las viviendas donde se hizo la demolición se hundió al menos 20 centímetros.

Una de las vecinas afectadas, Karina Maldonado, señaló: “Sólo se han demolido esas casas, porque el terreno sigue cediendo, no hay caso de seguir avanzando hasta que nos den el resultado del estudio de suelo. Para que entre maquinaria a mi casa, se tienen que retirar los tubos (desagües) y de la alcantarilla, porque están expuestos en la calle”. 

Añadió: “Las otras casas no se están demoliendo porque las viviendas colindantes no quieren presentar su carta notariada, y sin eso no se puede hacer. Tenemos que esperar hasta junio para que nos den el informe del estudio de suelo y ahí se va a saber la situación real de la zona”.

Otro de los afectados, Mario Flores, indicó que hizo caer tres cuartos de su casa. Además que, pese a estar viviendo en esas condiciones, sigue pagando por los servicios básicos.

Riesgo

Los deslizamientos en la OTB Mirador Alto Cochabamba empezaron en febrero de 2020 durante la temporada de lluvia. En más de un año, las autoridades municipales sólo sellaron la zona con alquitrán para evitar más filtraciones de agua.

El responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Alcaldía de Cochabamba, Rodrigo Terán, señaló: “El informe del estudio de suelo saldrá en junio. Mientras, seguimos con trabajos preventivos para contener la infiltración de agua, se está haciendo el sellado de fisuras. Además,

Semapa está trabajando en los sistemas de alcantarillado y de agua potable”.

Además, instalaron un desagüe pluvial en la calle Quebracho de unos 50 metros y sacaron sobre la vía los tubos del alcantarillado y agua potable para evitar que los deslizamientos rompan estos ductos y generen más afectación. 

Sin embargo, esta determinación provocó el corte el servicio de agua potable dentro de las viviendas, por lo cual todos los vecinos de la zona tienen que recibir el agua con manguera en la calle, en tachos y baldes. 

Asimismo, trabajadores de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) hicieron el corte del servicio de gas en la zona para evitar riesgo de fugas, por lo cual los vecinos tuvieron que volver a usar las garrafas.

Más demoliciones

El responsable de la UGR señaló que hay cuatro familias que presentaron su carta notariada pidiendo la demolición de sus casas. 

Se procedió con la casa de Alicia Soto, porque representaba riesgo para los transeúntes de la calle Talismán esquina Pasaje 16 y parte de la vivienda de Roxana Guillén y Raúl Solares. 

Sin embargo, no se puede avanzar más porque “hay otras viviendas que están apoyadas en esas estructuras” y podrían quedar más afectadas con el movimiento de la maquinaría.

Permiso

“Tenemos programada otra demolición para la siguiente semana, pero no tenemos autorización notariada de los dueños. Varios vecinos no quieren que toquemos; si un propietario no da el permiso correspondiente, difícilmente vamos a poder actuar”, dijo Terán.

El estudio de suelo que se realiza fue adjudicado por el grupo empresarial Estabiliza Ingeniería por 499.861 bolivianos. Este estudio definirá si el terreno es adecuado para volver a construir casas o si el municipio debe tomar otras acciones. 

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