Observatorio del Derecho Humano a la Vivienda Adecuada

Lotean 800 hectáreas del valle alto con ‘combos’ y cuota de $us 3 al día

Los denominados interculturales intensificaron el loteamiento de 800 hectáreas en el valle alto, principalmente en Tolata, Arbieto, Cochabamba y Cercado.

De la noche a la mañana hacen desaparecer tierras cultivables y de pastoreo para construir casas ilegales de un solo ambiente con apoyo de grupos de choque.

Los avasalladores que se hacen llamar “interculturales” ofrecen “combos” para construir.

Venden terrenos con mil ladrillos y 10 bolsas de cemento de regalo. Y una cuota de 3 dólares al día, 90 mensuales.

Los avasalladores, haciéndose llamar interculturales, han aprovechado la pandemia para lotear los terrenos de Tajra, Takoloma, Kaluyo y La Angostura, pero nadie (de las autoridades) se ha pronunciado”, dijo uno de los afectados, que pidió reserva por el riesgo de represalias. Añadió: “No nos dejan llegar a esos terrenos a los campesinos y si alguien llega, lo golpean”.

De acuerdo con los afectados, los loteadores están bien organizados con grupos de choque y bien financiados.

Las comunidades más afectadas son: Villa Copacabana, Carcaje y Kewiñal, en el municipio de Tolata, con 450 hectáreas agrícolas; Tajra y Hacienda Angostura, en Arbieto, con 150 hectáreas, y Tuscapujllo, en Sacaba, con 150 hectáreas. Además de Pampa San Miguel y Tiquirani, en Cochabamba, con 50.

Comunarios

Una de las afectadas en Villa Copacabana, Nieves Rocha, señaló: “Los loteadores hicieron caer mi casa y mis cultivos los han arrancado. Fui a quejarme a la Alcaldía de Tolata y me dijeron que me haga respetar a golpes”.

Otra pobladora de La Angostura, Teresa Fernández, indicó: “Incendiaron mi casa, ahora me están amenazando de muerte. Yo soy originaria de esta zona y estos loteadores hicieron revivir a mi abuela, que murió en 1977, para que firme documento de venta en 2011” para asentarse.

Los afectados denuncian que algunos exdirigentes que ahora ocupan cargos públicos y exfuncionarios de las alcaldías y del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) están involucrados en los avasallamientos de tierras.

Además, dieron a conocer una lista de 66 personas, entre exdirigentes, funcionarios y exfuncionarios, que presuntamente lotean.

Ante este malestar, esta semana bloquearon la carretera hacia el valle alto exigiendo garantías para las víctimas, la renuncia del director del INRA departamental, Armando Mita, y del asesor legal. Además, piden el desalojo de los loteadores, la demolición de construcciones ilegales, la creación de una comisión agraria en la Gobernación y de una comisión de fiscales que investigue el tráfico de tierras.

Plantean, también, la conformación de una mesa de diálogo con autoridades del Ministerio de Tierras, el Viceministerio de Tierras, autoridades del INRA Nacional, el Ministerio de Autonomías, la Fiscalía y la Gobernación.

Uno de los presuntos loteadores, Juanito Quenta, indicó: “La señora Teresa nos ha vendido esos terrenos, yo no soy loteador. He venido por eso a apoyar el bloqueo”.

El representante del Comité Socio Ambiental (Cosac), Jaime Ponce, dijo que los loteadores actúan de forma coordinada con algunas instituciones a través de “emisarios”.

El primer paso de los avasalladores es “identificar tierras fiscales o de uso comunitario”, luego “sanean” con un procedimiento “amañado”. Posteriormente, “crean sindicatos agrarios fantasma” y listas de beneficiarios que supuestamente “tienen una presencia ancestral” a los que les cobran montos aparentemente accesibles.

A continuación, “meten los trámites a las alcaldías”, que son las que “avalan como parte de su jurisdicción” y las incorporan a su mancha urbana. Finalmente, “parcelan la tierra” para tramitar el derecho propietario e individual.

Este mismo procedimiento se da en Albarrancho.

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