Observatorio del Derecho Humano a la Vivienda Adecuada

Hay 2 mil ha de tierras agrarias en la mira de loteadores en valle alto

La homologación de la mancha urbana sin consenso, los conflictos de límites entre municipios y la falta de control ponen en riesgo y en la mira de loteadores al menos 2 mil hectáreas (ha) de tierras agrícolas en el valle alto.

Punata, Arbieto, Tolata, Cliza y Tarata son los municipios que han sufrido el avasallamiento de sus áreas productivas, según el representante del Comité de Defensa de Tierras Agrícolas y Madre Tierra, Omar Fernández.

“Los loteadores se han trasladado al valle alto y las alcaldías en base a una supuesta defensa de sus límites están permitiendo asentamientos humanos en tierras agrícolas y de pastoreo infringiendo las normas. Éste es el caso de Arbieto, que amplió su mancha urbana hasta su frontera con Cercado. Lo mismo pasó con Tolata”, remarcó.

Fernández puntualizó que entre los factores que aceleran el tráfico de tierras en esta región del departamento están el costo y la falta de políticas públicas para identificar y preservar zonas de recarga hídrica.

“Comprar un terreno en el valle central o en el eje metropolitano es caro; en valle alto es más bajo, además hay mayor disponibilidad de superficie. Los municipios son cómplices, porque aprueban construcciones sin revisar y amplían sus manchas sin planificar”, sostuvo.

El representante añadió que el avasallamiento de zonas agrarias ocasionará en próximos años otros problemas, como la escasez de agua y afectará la producción de al menos 10 variedades de maíz.

Cuestionó que la carencia de un plan maestro ambiental e interés para proteger las franjas de seguridad de ríos y fuentes de agua.

Sin embargo, el alcalde de Punata, Jaime Zeballos, afirmó que en su gestión se impulsará la ejecución de diferentes proyectos para fortalecer la vocación agraria del municipio.

“Cuando ingresé, ya estaba aprobado y homologada la mancha urbana. Tenemos terrenos agrícolas en los distritos 2, 3, 4, 5 y 6. He instruido que sólo se aprueben planos de construcción de inmuebles en el área urbana, en el rural no está permitido” comentó.

La autoridad edil acotó que además se firmó un convenio con la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) para que hasta octubre identifique las zonas de recarga hídrica con el propósito de elaborar una norma para no permitir que asentamientos en estas áreas.

“A través de la Dirección de Desarrollo Productivo, estamos apoyando con asistencia técnica a los productores porque todavía tenemos bastantes terrenos aptos para la agricultura”, subrayó.

Mientras que el alcalde de Tolata, Ariel Vargas, adelantó que en su gestión no se tiene previsto extender más el centro urbano, pero se trabaja en una proyecto de ley para delimitarlo.

“Me interesa resguardar la seguridad alimentaria con los sectores agrícolas, es por eso que estamos gestionando un proyecto de riego tecnificado con revestimiento de canales por 9 millones de bolivianos”, enfatizó.

Vargas acotó que adicionalmente se solicitará el dragado de la represa de La Angostura y que se fije otro límite de caudal a fin de evitar que los pozos de comunidades aledañas se sequen afectando la producción.

CLIZA BUSCA PROTEGER LA FRANJA DEL RÍO PRINCIPAL

El jefe de Unidad de Urbanismo de Cliza, Sandro Ureña, reconoció que el crecimiento del área urbana fue acelerado especialmente en zonas donde se procedió a la apertura de vías troncales, pero aclaró que se está trabajando para evitar asentamientos en la franja del río Cliza con el objetivo de prevenir desastres.

“El municipio tiene la homologación de su mancha urbana, pero por lo menos en la gestión del alcalde Limbert Andia no está previsto solicitar la ampliación de los polígonos”, recalcó.

Detalló que en la reglamentación del proyecto se establece que hay cuatro áreas: la urbana intensiva, donde están consolidadas las viviendas; el área extensiva, donde crecerán las construcciones; el área productiva agropecuaria urbana, donde no se permitirá loteamientos, y el área de preservación, que comprende al río Cliza y sus ramales, donde no se permitirá edificaciones en las franjas de seguridad.

Sobre este municipio, el representante del Comité de Defensa de Tierras Agrícolas, Omar Fernández, señaló que en la gestión del exalcalde del MAS Walker Illanes se pretendía urbanizar al menos el 80 por ciento de las tierras agrarias, situación que generó división en las comunidades campesinas, que para defender su patrimonio decidieron elegir a una autoridad municipal de oposición para frenar esta situación. El municipio tiene cuatro distritos productivos de seis.

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